martes, 18 de agosto de 2020

No aprendemos

Si algo creo que  nos ha enseñado esta crisis del coronavirus, es que las empresas y las personas que estaban ancladas en el pasado y que no estaban preparadas para trabajar de otra forma (llámalo digital, en remoto, teletrabajo, con procesos adaptados o como quieras) son las que más van a sufrir. Evidentemente hay trabajos presenciales que, de momento, es imposible hacer de forma no presencial, como por ejemplo un pintor. Pero aun así, creo que estos de una forma u otra, también tienen margen de adaptación, si bien no en el trabajo en si, pero probablemente en el proceso del antes y después.

Si seguimos haciendo las cosas de la misma manera, obtendremos los mismos resultados. Y eso en tiempos normales, no funciona, y en tiempos de crisis, es un desastre.
Pero, ¿a que viene este comentario? Pues navegando por LinkedIn, me encontré con esta oferta de trabajo:

Lo que principalmente me llamó la atención de la oferta no fue la poca, o más bien nula detallada descripción del puesto, ni de las condiciones, ni siquiera de las habilidades necesarias para el mismo. Lo que me llamó la atención fue el hecho de que el condicionante para poder optar al puesto fuese la experiencia en el sector. Da igual que puedas ser un zote o una persona brillante. Si no tienes 3 años mínimo de experiencia en ese sector, quedas automáticamente descartado. Y en mi opinión eso es un error. Muchas empresas pierden una infinidad de oportunidades  de contratar, o al menos de poder conocer, trabajadores brillantes, simplemente por tener ese sesgo endogámico en cuanto a experiencia previa en el sector se refiere. Competencias, habilidades, una opinión y visión diferentes, actitud... son características mucho más importantes creo yo que una experiencia previa en un sector.

Javier

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